Por Almendra Ruesta, Nixxi Córdova y Tatiana Castillo

El descontento generado por la actuación del Congreso de la República durante los últimos años dinamitó luego de que se vacara al ex presidente Martín Vizcarra.

Jóvenes de todo el país se lanzaron a las calles. Estos tenían como objetivo el manifestarse en contra de un grupo de políticos que consideraban habían tomado por asalto al Estado.

«Marché para manifestar mi indignación frente a un sistema de gobierno incapaz de representar a un país, contra un gobierno corrupto y mafioso», señala Samuel Ato.

Según una encuesta realizada por el Instituto de Estudios Peruanos, el 53% de lo jóvenes de 18 a 24 años participó en las protestas. Lo hicieron desde sus redes sociales o saliendo a las marchas.

Antes de desarrollar el tema, es necesario dar un vistazo a las razones por las que el Perú llegó a este punto. De esta forma, se podrá comprender mejor el panorama nacional.

Cronología

Las redes sociales y las marchas

Antero Flores Araoz, el Presidente del Consejo de Ministros del brevísimo gobierno de Manuel Merino, expresó su desconcierto en torno a las movilizaciones, a través de los medios de comunicación.

Demostrando un desconocimiento evidente del funcionamiento de las redes sociales, el político señaló la existencia de azuzadores. Estos habrían organizado e instado a los jóvenes a salir a las calles.

Nada más lejos de la verdad. Lilia Desulovich, de 39 años, señala que, junto a un equipo de estudiantes y profesionales, se organizaron para hacerse de dinero y equipos de sonidos que les permitiesen arengar durante las marchas.

Desulovich comenta que numerosos grupos de WhatsApp se crearon durante la segunda semana del mes de noviembre. A través de estos, los ciudadanos, en muchos casos desconocidos entre sí, lograron intercambiar información y responsabilidades.

Samuel Ato, de 24 años, comenta que, junto a un grupo de jóvenes independientes a cualquier partido político, elaboraron arengas, publicidad y pancartas.

Sin embargo, la mayoría de manifestantes que se unieron a las multitudinarias marchas realizadas los días 11 y 13 en la región, fueron jóvenes que se acercaron por su cuenta, tras informarse a través de redes sociales.

Manifestantes

Para muchos jóvenes piuranos, la problemática que atravesaba nuestro país a raíz de la vacancia era intolerable. Necesitaba ser subsanada rápidamente. Por ello, decidieron salir a las calles a protestar y manifestar su rechazo a los actuales miembros del poder ejecutivo.

Denis Curay – «Miren alrededor y piensen si les gusta cómo están las cosas. Si la respuesta es no, pues solamente gritando nos van a escuchar».

Ernesto Soto – «La vacancia presidencial ha sido desastrosa, un golpe de estado prácticamente, e invito a los jóvenes piuranos a que vengan a apoyar porque esto nos va a afectar a futuro».

Katiuska Granda«Merino no es una persona apta para la presidencia porque tiene muchos problemas de corrupción […] Nosotros no estamos defendiendo a Vizcarra, estamos defendiendo el Estado de Derecho».

El profesor en Ciencias Políticas, Tomas Dosek, escribió en su artículo «Una semana que cambió al Perú«, que era necesario que las marchas en contra de Manuel Merino se convirtiesen «en una articulación en pro de cambios estructurales».

Por ello, los reclamos no han cesado tras la renuncia del parlamentario.

Ahora, los manifestantes se ven impulsados por tres objetivos: la búsqueda de justicia, tras el asesinato de Inti y Jack en las protestas del 13 de noviembre en Lima; la reforma policial y establecer cambios en la constitución vigente.

Las redes sociales siguen fungiendo como espacios de diálogo. Desulovich nos comenta que han surgido grupos en Facebook donde los manifestantes comienzan a intercambiar ideas sobre las problemáticas que enfrenta el país. Los jóvenes manifestantes aseguran que estarán vigilante.