Por Ana Claudia Jiménez Arévalo y José Ipanaqué

No hay duda de que la crisis sanitaria por la Covid-19 ha debilitado distintos rubros económicos del país y del mundo y el sector artesanal de Catacaos no es la excepción. La pandemia se traduce como el detonante de este rubro, que ya venía siendo golpeado por la desidia de las autoridades y denuncias de malos manejos económicos en el sector.

Según el presidente de la Cámara de Comercio y Producción (Camco) de Piura, Javier Bereche Álvarez, el sector artesanal representa el 30 % de la actividad turística de Catacaos, mientras que la gastronomía, el 44 %. Ello, en tiempo prepandemia, motivaba el flujo turístico que, solo en Semana Santa, inyectaba hasta 3 millones de soles en la economía cataquense. 

“Hasta el 2020, [Catacaos] tenía una ventana de comercio nacional muy interesante. […] Además, estaba empezando a consolidarse en el comercio internacional, sobre todo por su importante evolución en el sombrero de paja, filigrana de oro y plata, muebles y accesorios que producen”.

Javier Bereche Álvarez, presidente de la Cámara de Comercio de Piura.
Los alfareros utilizan arcilla, arena y agua para la fabricación de sus artesanías.
Foto: Malú  Ramahí 

No obstante, según el titular de la Camco Piura, durante los primeros meses de la pandemia, entre marzo y julio del año pasado, el sector artesanal de Catacaos se vio afectado hasta en un 100 % en sus ingresos. “Fue total la paralización y, por lo tanto, la afectación también lo fue”, subrayó. 

Bonos

El alcalde de Catacaos, José Muñoz Vera, agregó que son casi 2 mil artesanos de su distrito que se han visto perjudicados por la pandemia; los mismos que, hasta el momento, han recibido poco o nada de apoyo económico por parte del Gobierno Central.  

Tal es el caso del primer presidente de la Asociación de Artesanos de Catacaos (1974), Ángel Barrientos, quien nos cuenta, que, a pesar de sus 49 años de trayectoria como artesano en tallado y torneado de zapote, y de estar inscrito en el Registro Nacional de Artesanos del Perú (RNA), no ha recibido ninguna subvención económica estatal, para hacer frente a la crisis.

También es el caso del secretario de la Casa del Alfarero de Simbilá, José López, quien desde hace más de un mes y medio, continúa a la espera de una respuesta, por parte del Ministerio de Cultura, para saber si logró o no acceder a un subsidio del Gobierno.

Y así son cientos los reclamos que se escuchan en diferentes puntos de Catacacos, para exigir bonos que, probablemente, no llegarán a recibir. “Simplemente no les llegó (bonos) y debieron llegarles. Así como se han asistido a ciertos sectores empresariales, tenemos que poner la mirada financiera a la micro, mediana y pequeña empresa”, precisó Javier Bereche. 

Sin arcilla, sin cultura… 

Las graves consecuencias que la pandemia ha provocado en el sector artesanal no significan el inicio de la crisis que se vive ahora en el rubro cataquense. Estas se configuran como el detonante de un sector que ya estaba golpeado.

Los alfareros aseguran que los estragos de la pandemia sobrepasan a las consecuencias que les dejó el fenómeno El Niño Costero.

José López nos cuenta que, desde hace más de un año, el miedo de quedarse sin arcilla es una de las situaciones que más preocupa a los alfareros cataquenses. Esto debido a que, según López, el 90% de la cantera arcillera de La Legua, que está ubicada a cinco kilómetros de Simbilá y que ellos explotan para realizar su trabajo, está siendo invadida por criaderos de cerdos, conocidos como “chancherías”. 

José López, alfarero con más de 40 años de experiencia, nos cuenta que estas invasiones se han registrado desde hace año y medio y que, en la actualidad, continúan cercando esta cantera. Foto: Ana Claudia Jiménez.

“El problema que nosotros tenemos aquí es en la cantera en donde vamos a explotar arcilla, allí nos están invadiendo. De las 15 hectáreas que eran, ahora solo tenemos una hectárea y media y nos siguen invadiendo por el sector de La Legua. Por allí, por esa zona, nos están invadiendo, los están queriendo para chancherías”.  

José López, secretario de la Casa del Alfarero de Simbilá.

Cuestionan presuntos permisos

Asimismo, López afirmó que la Municipalidad Distrital de Catacaos habría otorgado a los supuestos invasores un permiso, para que puedan posicionarse en esta zona de yacimientos arcilleros. Sin embargo, Rosa Marroquín Parker, subgerente de Catastro de la comuna cataquense, indicó desconocer la situación y afirmó que el municipio no autoriza este tipo de invasiones porque, “dentro del marco legal, no está permitido”.

Por su parte, Cristhian Díaz Calderón, subgerente de Fiscalización de la Municipalidad de Veintiséis de Octubre (VDO), aseguró que su comuna sí tiene jurisdicción en la zona en cuestión. Pero que, debido a un cambio de funcionarios en el municipio octubrino, se desconoce del tema.

“La verdad [no tenemos conocimiento de estas invasiones]. Lo que pasa es que antes de mí han pasado dos subgerentes, yo recién he entrado la semana pasada y recién estoy tomando cargo”. Así lo indicó Díaz Calderón, quien, además, se comprometió a “dar una inspección global de ello, poder actuar y ver si es cierto ese permiso”, enfatizó. 

Según el secretario de la Casa del Alfarero, José López, estas invasiones se registran desde hace más de año y medio.
Foto: José Ipanaqué (toma de drone).

Los alfareros se aferran a la esperanza de que se registren lluvias para que la arcilla «vuelva a brotar».

Urge solución

Por lo pronto, ante la falta de conocimiento de las autoridades acerca del tema, los artesanos tienen que aferrarse a la esperanza de que se registren lluvias, para que la arcilla “vuelva a brotar”, sobre todo, en las zonas ya explotadas y así puedan continuar trabajando en este arte milenario de la alfarería, que les da entre 20 a 40 soles diarios para poder subsistir. Todo ello mientras ven que más de 13 hectáreas y media de canteras están, prácticamente, «desperdiciándose».

Más allá de que la ocupación de esta cantera de arcilla sea legal o no, estos artesanos temen quedarse sin su materia prima, sin su arcilla, sin su sustento diario y, sobre todo. Sin parte de su cultura.

Carencias en La Casa del Alfarero

“La casa del Alfarero” tiene 3 construcciones. De ellas, la más conocida y más grande es la sala de exhibición, la misma que hoy se encuentra totalmente abandonada. Foto: José Ipanaqué (Toma de drone).

La Casa del Alfarero, ubicada en Simbilá, a cinco kilómetros de Piura, espera ser remodelada hace más de una década. Este local, que se creó desde 1980 y que actualmente alberga a 20 artesanos cataquenses, no cuenta ni con servicios básicos de agua y alcantarillado. Además, del techo de su ambiente de exhibición queda casi nada. Son unas cuantas esteras y algunas telas blancas las que intentan proteger a los alfareros del inclemente sol. 

José López indica que la solución a este problema ha esperado el accionar de varias gestiones municipales; sin embargo, a pesar de que el pedido ha sido constante, poco o nada se ha hecho para su mejoramiento.

En la actualidad, a causa de la pandemia, la ilusión de los alfareros de tener un nuevo techado y servicios básicos se desvanece aún más. Una causa de ellos es que, según el alcalde de Catacaos, José Muñoz Vera, la comuna cataquense ha enfocado sus esfuerzos en la contención de la pandemia y en la anhelada Reconstrucción con Cambios en el distrito; más no en saldar las carencias del sector artesanal.

Según el alcalde Muñoz, en julio de este año, la comuna remodelaría algunas partes de La Casa del Alfarero. Sin embargo, para los artesanos de ese lugar, esto no es más que un libreto repetido de las autoridades de turno.

Cierre del CITE Catacaos

La construcción del Centro de Innovación Tecnológica de la Joyería, ubicado a dos cuadras de la Plaza de Armas de Catacaos, fue financiada por el Mincetur. Foto: Ana Claudia Jiménez.

Otro de los obstáculos del sector artesanal en Catacaos es la presunta malversación de fondos, que se ha denunciado, desde el año 2018, en el Centro de Innovación Tecnológica de la Joyería (CITE Joyería).

Según el Ministerio de la Producción, un CITE “es una institución que impulsa el uso de nuevas tecnologías entre los productores, empresas, asociaciones, cooperativas; y es el socio estratégico para generar valor agregado en su producción”. En el caso del CITE Joyería de Catacaos, ubicado en la calle Comercio Nº 401, se desarrollaban dos grandes rubros artesanales: tejido de paja toquilla  y filigrana.  

En esa línea, desde la apertura de dicho CITE, en el año 2014, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) entregaba, a dicha institución, una subvención económica anual de 600 mil soles, para financiar gastos operativos, gastos corrientes, de promoción, de capacitación de artesanos y para el  desarrollo de las ofertas exportables. 

Sin embargo, el presidente del directorio del CITE Joyería, Henry Silva Saldarriaga, denunció que la mala administración económica del exdirector ejecutivo, Edmundo Pacherrez Román, hizo que el centro deje de percibir este subsidio del Mincetur. 

El director del CITE Joyería, Henry Silva Saldarriaga, muestra los documentos que señalan las deudas adquiridas por la institución.
Foto: Ana Claudia Jiménez

Presuntos desvíos de dinero

La primera observación data del 2016, por un monto de 62 mil 528 soles. Al respecto, el presidente del CITE señala que el entonces director ejecutivo nunca informó dicha observación. “Por ejemplo, de los 62 mil que debía gastarlo en el taller, el señor los gastó en planillas de sus funcionarios. Eso no se puede hacer”, sostiene Silva.

La segunda observación fue realizada en el 2017,  por un monto de 6 mil 326 soles. Luego, en el mismo año, por los daños provocados por el fenómeno El Niño Costero, el CITE recibió 900 mil soles, para ayudar a los artesanos, con herramientas y materia prima, con el reacondicionamiento del CITE, insumos, cocina, tienda, entre otros. En el informe de rendición de cuentas de este dinero, hubo una observación de 24 mil 347 soles. Ello, por la presunta malversación de fondos, que estaban destinados para la tienda de paja toquilla y el reacondicionamiento del CITE Joyería. 

Todos estos montos suman un total de 93 mil 203 soles; dinero que el Mincetur exige que sea restituido para que vuelva a subvencionar al CITE Catacaos. 

Al respecto, Silva detalló que el presunto responsable de este supuesto desfalco es el entonces director ejecutivo, Edmundo Pacherres Román; el mismo que se encuentra como no habido, tras ser denunciando, ante la Primera Fiscalía Provincial Penal de Catacaos, por el delito contra el patrimonio en la modalidad de administración fraudulenta.

Las hormas del CITE Catacaos son muy útiles para las artesanas de paja toquilla. Sin embargo, están abandonadas y casi rotas.
Foto: José Ipanaqué.

Más gastos  

Los más de 93 mil soles no son la única deuda. En el 2018 y 2019, cuando los artesanos del CITE Joyería dejaron de percibir la subvención, aún podían solventarse con algunos eventos internos que realizaban. Por ello, podían generar ingresos para pagar servicios como el del agua y de energía eléctrica. 

Sin embargo, con la llegada de la pandemia, en marzo del 2020, la situación colapsó. Las artesanas de paja toquilla y los joyeros no tenían ventas, no se podían realizar eventos y, por lo tanto, no había ingresos. Esa situación provocó que los recibos de agua y luz se acumularan. 

En la actualidad, el CITE Joyería de Catacaos no cuenta con estos servicios básicos, debido a que, acorde a los últimos recibos, mantiene una deuda de 2,574.50 soles en la EPS Grau, y otra deuda de 28,580.00 soles en Enosa.

Maquinaria en riesgo

Esta cuantiosa deuda, a su vez, ha desencadenado otra problemática. Al no contar con electricidad, ninguna de las máquinas eléctricas que se encuentran en el local del CITE puede funcionar. Según el artesano en filigrana, Víctor Hugo Yarlequé, significa el riesgo de perder dos importantes máquinas italianas: una trefiladora y una laminadora; cada una de ellas valorizadas en, aproximadamente, 60 mil dólares cada una.

Trefiladora o hiladora del CITE Catacaos, máquina indispensable para el trabajo en filigrana. Foto: Ana Claudia Jiménez

“Aquí [en el laminador eléctrico] se trabajan los hilos que son para la filigrana, y en una sola podemos pasar 12 discos a la vez, entonces nos reduce el tiempo de producción. En cambio, en el local de la asociación hay una máquina más pequeña, que pasa de uno a dos discos máximo. Acá, en una sola pasada, pasamos 12 números y eso nos reduce tiempo, pero todo está paralizado”, aseveró Yarlequé Espinoza. 

Ante ello, indicó que estas dos máquinas, además de dos prensas de planchado de sombreros y cuatro máquinas de coser, “se encuentran sin mantenimiento”. “Esta es falta de compromiso de las autoridades locales y regionales, pues parece que no les interesa, pero a nosotros sí nos interesa, porque nosotros vivimos de esto. Trabajamos con estas máquinas. Si en algún momento dejan de funcionar, entonces, nos vemos afectados”; enfatizó Víctor Hugo, quien ya lleva 35 años tejiendo hilos de oro y plata en Catacaos.

Laminadora del CITE Catacaos, máquina que reduce los tiempos en el trabajo de los hilos de filigrana. Foto: Ana Claudia Jiménez

Piden subvención

Ante ello, Henry Silva solicita que, mientras duren las investigaciones del caso, el Mincetur continúe entregando la subvención de 600 mil soles anuales que les corresponde, ya que solo de esta manera se logrará la completa reactivación del CITE Catacaos. Según Silva, privar a la institución de ese subsidio y perjudicar a más de mil artesanos por un desfalco del cual no son responsables es, simplemente, injusto.

Yo creo que el Mincetur no debe cortarnos el caño (subvención) porque se ven afectados artesanos joyeros, artesanos de paja toquilla y son bastantes. ¡Imagínese!… Esto se cierra, ¿y los artesanos? ¿y las herramientas? Con no tener luz y con el polvo se están malogrando las cosas.

Director del CITE Catacaos, Henry Silva

Rescate del sector artesanal

Teniendo en cuenta los factores que provocaron la crisis del sector artesanal de Catacaos, es prudente decir que se necesita un rescate financiero urgente. Así lo indicó el titular de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, Javier Bereche, quien señala que, para fortalecer el sector, que aún no muestra recuperación, es muy importante incidir en la asociatividad de los artesanos; “es decir, que se puedan juntar para introducir innovación en su producto”. 

Además, Bereche Álvarez aseguró que es necesario digitalizar los negocios. “Es muy importante migrar hacia el negocio virtual, las ventas virtuales, a través de ferias promocionales, marketplace, con precios competitivos, incluido una pasarela de pago virtual, que la gente pueda pagar con Yape, transferencia o tarjeta de crédito”.

Recalcó la importancia de que el Gobierno, si entregase una subvención económica, considere, sobre todo, a la microempresa. Esto debido a que, según alega, Piura tiene más de 90 mil empresas, de las cuales el 95 % son microempresas.

Según el titular de la Camco Piura, Javier Bereche, el sector artesanal de Catacaos necesita un rescate financiero urgente.

Queda mucho por hacer

Los constantes desafíos en el sector, la pandemia del Covid-19 y la falta de ingresos económicos no solo agrietan la economía de los 1 712 artesanos de Catacaos, sino que también debilitan el acervo cultural cataquense. Esto debido a que, en estos tiempos, para los artesanos resulta más rentable trabajar en cualquier otro rubro, que continuar en el invaluable oficio de la artesanía. 

La adaptación al cambio y el apoyo estatal harán que todos los artesanos cataquenses continúen realizando su arte, preservando la cultura y, sobre todo, reforzando la esencia viva de Catacaos.