Desde el inicio de la pandemia, la hidroxicloroquina y la ivermectina fueron algunos de los medicamentos más utilizados en el país para tratar a los pacientes de COVID-19. Muchos son los peruanos que creen que estos fármacos podrían ser decisivos para la recuperación de sus familiares o amigos, pero ¿eso es realmente cierto?

Desde el inicio de la pandemia, la hidroxicloroquina y la ivermectina fueron algunos de los medicamentos más utilizados en el país para tratar a los pacientes de COVID-19. Muchos son los peruanos que creen que estos fármacos podrían ser decisivos para la recuperación de sus familiares o amigos, pero ¿eso es realmente cierto?

HIDROXICLOROQUINA

La hidroxicloroquina es un medicamento usado como tratamiento para la malaria y para reducir la inflamación en casos de lupus y artritis reumatoide.

Cuando este medicamento se usa para tratar las enfermedades antes mencionadas, se considera seguro. Sin embargo, en dosis altas, puede generar complicaciones. Aquellos que sufren afecciones cardíacas son especialmente vulnerables, pues la hidroxicloroquina puede causarles alteraciones en los latidos del corazón. Asimismo, otras pacientes pueden ser alérgicos a este medicamento sin saberlo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en el mes de mayo que interrumpiría los ensayos con hidroxicloroquina como tratamiento potencial de lucha contra el COVID-19. Esto debido a que los resultados de un estudio publicado en la prestigiosa revista científica, The Lancet, generaron alarma dentro y fuera de la comunidad científica.

Los autores señalaron que no habían observado ningún beneficio de la hidroxicloroquina. Por el contrario, de lo que sí se habían percato, es de un aumento de arritmias cardíacas y de la mortalidad de los pacientes, en mayor o menor medida según las distintas combinaciones de medicamentos. Luego de ser revisado de forma más minuciosa, fueron muchos los cuestionamientos por parte de la comunidad científica hacia el estudio. Tras confirmarse que la base de datos en la que se basó el estudio tenía serios problemas de fiabilidad, la revista The Lancet se retractó y la OMS retomó los ensayos con estos medicamentos.

Ahora, en muchos ha generado confusión el nuevo pronunciamiento de la OMS en torno a este medicamento. El pasado 17 de junio, la organización interrumpió las pruebas con hidroxicloroquina, una vez más. Esto se debe a que dos de los estudios más importantes que se han hecho hasta el momento sugieren que el medicamento no es eficaz.

Ana María Henao Restrepo, de la unidad de emergencias sanitarias de la OMS, explicó que la evidencia interna del programa Solidarity/Discovery realizado por el organismo de las Naciones Unidas y la evidencia externa del programa Recovery, señalarían que este medicamento no reduce la mortalidad en los pacientes.

Por su parte, los defensores de la hidroxicloroquina afirman que este medicamento no funcionó debido a la demora para administrarlo en los pacientes de COVID-19. Sin embargo, otro ensayo clínico realizado en EEUU y Canadá evaluó la eficacia de este fármaco para la prevención del COVID-19. Esto implicó que se realizara la administración muy temprana del medicamento, incluso antes de que aparecieran los síntomas. Los resultados del resumen indicaron que la hidroxicloroquina administrada tempranamente no disminuyo la aparición o severidad de la enfermedad, pero si produjo más efectos adversos.

Cabe mencionar que los tres estudios antes mencionados son ensayos clínicos aleatorios. Este es la evaluación más confiable para verificar la eficacia de un medicamento.

Con base en la información aquí recopilada, llegamos a la conclusión que la afirmación de que la hidroxicloroquina ayuda en la recuperación de los pacientes de COVID-19 es falsa.

IVERMECTINA

La ivermectina es un medicamento utilizado para tratar infecciones en el cuerpo que son causadas por ciertos parásitos

A principios de abril, un grupo de científicos australianos del Instituto Discovery de Biomedicina de la Universidad Monash, en Melbourne, y del Instituto Peter Doherty de Infecciones e Inmunidad de la Universidad de Melbourne realizó un estudio in vitro en el que aplicaron dosis de ivermectina en células de laboratorio. Los resultados señalaron que el fármaco redujo la replicación del virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad Covid-19. Es decir, frenaba la multiplicación del virus.

Este estudio hizo que muchos dieran por efectiva la medicina, pero aún hay varios aspectos a tener en cuenta antes de asegurar que realmente lo es.

Las investigaciones de laboratorio, al realizarse en un entorno artificial, no suelen tomar en cuenta las particularidades que pueden suceder dentro del cuerpo humano. Por eso, los ensayos preclínicos, como el realizado por los científicos australianos, no son concluyentes.

Las pruebas in vitro son el primer paso a realizar durante el desarrollo de un fármaco. Luego de este, sigue el análisis del efecto del medicamento en animales y, por último, los ensayos clínicos en seres humanos. Este procedimiento dura muchos años y los investigadores deben ser minuciosos a la hora de aumentar la dosis, para así evitar cualquier toxicidad, ya que cualquier medicamento en altas dosis puede ser peligroso para un paciente.

En esta línea, Adrián Hernández Díaz, médico epidemiólogo y profesor asociado de la Universidad de Connecticut, en Estados Unidos, declaró para Ojo Público que “no existe información sólida de ensayos controlados aleatorizados, no existe ninguno ahora. Hay 19 ensayos registrados en Clinical Trials y nueve en la base de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sin embargo ninguno de ellos se ha publicado aún».

Además de la falta de estudios, los autores advierten que aún se desconocen los efectos que pueden generar la fusión de ivermectina y otros medicamentos en los pacientes de COVID-19.

En ese sentido, César Ugarte, médico epidemiólogo del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, recomienda en un artículo de Ojo Público que la ivermectina no debe suministrarse sin supervisión médico.

Con base en la información aquí recopilada, llegamos a la conclusión que la afirmación de que la ivermectina ayuda en la recuperación de los pacientes de COVID-19 es no verificable. Aún no se cuenta con la evidencia suficiente para dar por cierta la eficacia de este fármaco y, en algunos casos, podría generar efectos adversos.

Infografía: Nixxi Córdova

Fuentes:

Grupo de médicos recomiendan descontinuar uso no supervisado de hidroxicloroquina e ivermectina

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