Los medios tradicionales, hoy en día, no son ajenos a su digitalización. La gran mayoría de los diarios más influyentes como The New York Times, The Washington Post, El País, O Globo, y, un poco más cercano a nuestra realidad, El Comercio, La República, El Tiempo, hacen uso de recursos digitales como redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter) y páginas web, para la difusión instantánea de su contenido informativo.

Los medios tradicionales, hoy en día, no son ajenos a su digitalización. La gran mayoría de los diarios más influyentes como The New York Times, The Washington Post, El País, O Globo, y, un poco más cercano a nuestra realidad, El Comercio, La República, El Tiempo, hacen uso de recursos digitales como redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter) y páginas web, para la difusión instantánea de su contenido informativo. 

Es así como los medios digitales se convierten en el escenario ideal para comunicar en tiempos de una pandemia, pues los lectores desean estar actualizados constantemente. De tal manera, requieren que el contenido publicado en línea sea instantáneo, veraz, fundamentado, y, sobre todo, que contribuya a informar sin alarmar, sin sacar las cosas de quicio.

La labor conjunta del periodismo y los medios digitales en tiempos del coronavirus ha sido crucial para brindar información responsable que concientice a las personas, que evite una mayor propagación de esta enfermedad y ayude a cambiar las percepciones que la población tiene sobre el también llamado SARS-CoV-2 (nombre científico del nuevo coronavirus).

Por ejemplo, cada dos días, la cadena internacional CNN publica un mapa en vivo de casos de coronavirus en el mundo, en donde el lector puede interactuar y estar al tanto de lo que ocurre en cualquier país. Esta información se apoya en los informes divulgados por la Universidad John Hopkins en su página web. Perú, no es ajeno al trabajo que realiza dicho centro de estudios americano, pues el Gobierno ha creado la aplicación El Perú en tus manos, que, de acuerdo con el diario Gestión Perú, orienta al lector mediante un mapa sobre los principales focos de contagio y, muy pronto, emitirá alertas cuando se ingrese a zonas con casos de Covid-19. 

Del mismo modo, a través de artículos online, diarios como El País concientizan al mundo sobre el uso responsable de mascarillas en base a informes propuestos por la OMS.  

Es un hecho que los medios digitales han ejercido como un puente para comunicar las decisiones y posturas del Gobierno frente a la pandemia. Desde que se registró el primer caso de coronavirus en el país (6 de marzo), medios como Latina y ATV han realizado trasmisiones en vivo en sus páginas oficiales de Facebook del mensaje que el presidente Martín Vizcarra y sus ministros brindan diariamente al mediodía. De esta manera, los medios digitales cooperan a que la población se mantenga al tanto de la cifra de casos confirmados y decesos, de la cantidad y tipo de pruebas efectuadas y de las medidas que diariamente son promulgadas.  

La modalidad virtual de las noticias ha sido fundamental para preservar la salud de los periodistas. Además, como lo indica Pablo Linde, especialista en salud de El País – diario de mayor difusión de España -, ha aportado a un gran aprendizaje; es decir, los profesionales de la información, mediante el teletrabajo, han aprendido a contar las historias sin salir de casa; una difícil labor teniendo en cuenta que la primera condición es “estar” en los hechos.

Definitivamente, esta situación “ha ayudado a los periodistas a trabajar con algo nuevo y, gracias a ello, en El País, hemos podido crear la sección Coronavirus, únicamente enfocada en informar sobre la situación en tiempo real de la pandemia”, afirma el especialista. 

Sin embargo, el periodismo digital enfrenta desafíos éticos como el respeto de la privacidad, a ello se suman las fake news. En un universo informativo en el que cualquier individuo que conoce y maneja las tecnologías en redes sociales, puede convertirse en productor de información, los medios deben desarrollar nuevas estrategias informativas para diferenciarse en el vasto ecosistema de la infoesfera (Suárez, 2013). 

Un claro ejemplo de violación de la privacidad es la divulgación de los resultados de la Exministra de Salud, Zulema Tomas, quien el pasado 30 de marzo dio positivo al nuevo coronavirus. El MINSA desmintió que la hija de la autoridad haya comunicado el estado de salud de su madre; pues era el sustento de los medios para hacer pública la información. 

La coherencia y la consistencia de las prácticas informativas y el uso adecuado de los recursos digitales son las claves para informar sin alarmar, sin generar incertidumbre, de lo contrario se estaría atacando la ética periodística.