Martes 25 de abril de 2023. El cielo está nublado, sin embargo, el calor típico de Sullana ya se siente a pesar de que son casi las siete de la mañana. Camino hasta un paradero de mototaxis junto a Anita López Arévalo, quien me llevará a visitar el colegio donde es directora: la institución educativa primaria San José, ubicada en el centro poblado San José, distrito de Ignacio Escudero, en Sullana.

Cuando le pregunto si tiene sueño, ella asiente, pero se ríe a la vez. “Ya estoy acostumbrada”, es su respuesta. Con sus dos hijos y su trabajo lejos de la ciudad, despertar a las cuatro de la mañana es parte de su rutina, preparar el desayuno y almuerzo, y luego partir hacia el paradero de autos que la llevará hasta su centro de trabajo.

Durante el trayecto, Anita me cuenta cómo es su colegio, más precisamente, cómo es la losa deportiva con siete salones pre fabricados donde ahora los alumnos de la institución -de entre 3 a 12 años- realizan sus clases. El plantel principal del colegio se encuentra en reconstrucción como parte de un proyecto de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC). La obra, no obstante, estuvo paralizada durante casi dos años.

Como parte del convenio Gobierno a Gobierno que suscribió el Perú con Reino Unido, el 5 de enero de 2021, la ARCC firmó un contrato con la empresa JE Construcciones Generales S.A., para iniciar la reconstrucción de 15 colegios afectados por el fenómeno de El Niño Costero en 2017 en la región Piura. Estos colegios pertenecerían al paquete 1 de intervenciones en la modalidad G2G (sigla de government to government).

La institución educativa N° 20509 San José fue una de las beneficiadas. Pero, para mayo de 2021, la construcción de la obra quedó totalmente paralizada, con tan solo un avance del 19%. Los problemas financieros de JE Construcciones Generales ocasionaron la paralización de las obras en las 15 instituciones educativas al romperse la cadena de pagos con los subcontratistas ejecutores.

La losa deportiva del caserío San José funciona como plantel provisional para que los estudiantes puedan tener clases presenciales, mientras culmina la reconstrucción del colegio San José. / Foto: Samuel Gamio Parrilla

Tuvieron que transcurrir dos años para que se reanudara la obra en mayo de 2023. Sin embargo, el problema de la infraestructura no es el único. A causa de las fuertes lluvias que azotaron el norte de nuestro país en marzo y abril de 2023, nace una nueva preocupación: la salud y seguridad de los estudiantes y maestros.

La amenaza del dengue ha puesto en jaque a nuestro, ya deficiente, sistema de salud: falta de medicina, camillas y personal médico es el panorama actual en los hospitales de la región. Según cifras de la Dirección Regional de Educación, en Piura existen más de 29 mil estudiantes y tres mil docentes contagiados de dengue. La situación se vuelve cada día más perturbadora: hasta el 10 de junio de 2023, se reportó la muerte de 20 menores de edad por esta enfermedad.

El Niño Costero 2017 y la reconstrucción de Piura

En el 2017, la costa norte del Perú fue devastada a consecuencia del fenómeno del El Niño Costero. Según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), el siniestro dejó un saldo de 101 fallecidos, más de 140 mil damnificados y alrededor de un millón de afectados en todo el país.

Para hacer frente a esta situación, el gobierno del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski creó la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios. El Plan Integral de esta entidad fue aprobado en septiembre de 2017; este consideraba un presupuesto de S/25 mil millones, repartidos en más de 12 mil intervenciones en los diferentes sectores de las 13 regiones afectadas.

Los cuatro ejes que considera este Plan Integral son: entrega de viviendas, intervenciones de prevención para el control de inundaciones, fortalecimiento de la capacidad operativa a las unidades ejecutoras y reconstrucción de la infraestructura pública. Dentro de este último, se consideraron los sectores de salud, saneamiento, pistas y veredas, puentes, caminos, carreteras, agricultura y educación.

Las lluvias, inundaciones y huaicos, provocados por el fenómeno de El Niño Costero, afectaron las infraestructuras educativas de diversos colegios en Piura y todo el Perú. / Foto: Andina

En el sector educación se contemplaron 1500 intervenciones en locales educativos de las 13 regiones afectadas. De este total, 506 instituciones pertenecen a la región Piura. Originalmente, las obras se ejecutarían a través del Programa Nacional de Infraestructura Educativa (PRONIED) y los gobiernos regionales y locales.

No obstante, debido al retraso en la ejecución, y con la finalidad de acelerar el proceso de reconstrucción, el gobierno central decidió ejecutar 74 colegios mediante un convenio Gobierno a Gobierno con Reino Unido. Se consideraron 29 instituciones de la región Piura para este convenio. La ARCC resalta que estos acuerdos G2G tienen como ventaja la reducción del riesgo de incumplimiento de los compromisos por parte de las empresas seleccionadas.

Es bajo esta premisa que, el 5 de enero de 2021, la ARCC firmó un contrato con la empresa JE Construcciones Generales, para iniciar la reconstrucción de 15 de los 29 colegios en la región Piura, pertenecientes al primer paquete de intervenciones. No obstante, para mayo de 2021, las obras de estos 15 colegios quedaron totalmente paralizadas. JE Construcciones presentó problemas financieros que le imposibilitaron cumplir con el objetivo.

Covid 19: la brecha digital en el Perú y las clases virtuales

Son las ocho de la mañana y hemos llegado a la institución. Me presento con los maestros y luego con Dayana, Ariana y Jairo, estudiantes del quinto y sexto grado de primaria. Ellos me guían por la losa deportiva, mostrándome los salones de clase y explicándome la dinámica en el colegio. En un momento determinado pregunto: ¿les gustan sus clases presenciales?, emocionados responden que sí. 2023 es su primer año «completamente» en la presencialidad después de la pandemia por Covid 19.

La pandemia del coronavirus sorprendió al mundo entero, que no estaba preparado para una crisis global de la salud pública. El confinamiento obligatorio paralizó diversos sectores de la sociedad, entre ellos la educación. La llamada «nueva normalidad» transformó el sistema educativo: la virtualidad surgió como una alternativa para no detener la educación.

La pandemia por Covid 19 cambió el escenario del sistema educativo peruano. Docentes y alumnos tuvieron que migrar a un modelo de educación virtual, el cual representó un reto a superar. / Foto: Andina

En Perú esta solución no fue suficiente. El sistema educativo en nuestro país es deficiente, incluso desde antes de la pandemia. Con el confinamiento obligatorio, acceder a la educación representó un gran reto, especialmente en las zonas rurales. Moisés Pariahuache, catedrático de la Facultad de Ciencias de la Educación en la Universidad de Piura, sostiene que el problema de las clases remotas en las zonas rurales es mayúsculo por dos razones: la brecha digital en Perú y los costos elevados para acceder a los servicios y dispositivos.

«Es utópico que toda la gente pueda tener dispositivos y conectividad suficiente para conectarse a una clase remota», afirma Pariahuache.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), para 2021 solo el 46.8% de la población rural en el país tenía acceso a Internet, en contraste con el 77.9% de la población urbana que accedía a este servicio. De igual forma, el 85.3% de los hogares rurales contaban con al menos un miembro en la familia con teléfono celular, y el 8.2% con al menos una computadora en casa. Sin embargo, del total de hogares en el área rural, solo el 17.6% tenía acceso al servicio de internet.

Infografía realizada con datos recogidos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). / Elaboración: Maricielo Escudero.

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Ariana me cuenta cómo eran sus clases durante la pandemia. «Las clases duraban una hora y era a través de imágenes, lecturas, audios o videos por un chat grupal en WhatsApp. […] Mi prima se conectaba de un mismo celular con sus hermanas, eran tres», comenta la estudiante. Esta fue la realidad para miles de escolares en el país que, por el difícil acceso a internet o dispositivos, no tuvieron la oportunidad de hacer uso de las ya conocidas plataformas Zoom o Google Meet.

«No siento que aprendamos. Cuando estamos en presenciales, la profesora nos explica, nos hace entender. En virtual casi no mucho», cuenta Ariana, estudiante del quinto grado en la I.E San José.

Las clases virtuales agudizaron la brecha digital en Perú durante la pandemia: conectarse a una clase virtual fue difícil para miles de estudiantes que no contaban con acceso a internet o dispositivos. / Ilustración: Gerald Espinoza – Somos Periodismo PUCP

A todos los factores anteriormente mencionados se les suma uno de vital importancia: es difícil lograr que un niño logre un nivel elevado de concentración. Jugar durante la hora de clase, solo enviar un mensaje de confirmación de asistencia o no entrar a la sesión fueron prácticas comunes durante las clases remotas. Sobre esto, Moisés Pariahuche explica que se debe a que los niveles de atención de los estudiantes han disminuido, es difícil mantener la concentración durante 30 minutos seguidos.

De regreso a la presencialidad

Tras dos años confinados en nuestros hogares, la presencialidad regresaba paso a paso. Para marzo de 2022, miles de niños, niñas y adolescentes empezaban el año escolar, esta vez de forma presencial. Para Ariana, Dayana, Jairo y todos los estudiantes de la I.E San José, sería otro año más de clases remotas. La obra de reconstrucción del plantel educativo llevaba paralizada un año, sin señal alguna de avance.

Los meses pasaban y, para julio de 2022, las obras en los 15 colegios del paquete 1 continuaban sin reiniciarse; a causa de esto, alrededor de 10 mil estudiantes no pudieron retornar a sus salones de clase. Ante tan desalentadora situación, la ARCC planteó la instalación de salones prefabricados, como medida de contingencia para el retorno a la presencialidad.

En un comunicado de prensa, el 1 de julio de 2022 la ARCC anunció la implementación de 141 aulas, 12 servicios higiénicos, cinco almacenes y la rehabilitación de cinco módulos de PRONIED. Al colegio San José le tocaron siete aulas, las cuales fueron instaladas en la losa deportiva del centro poblado.

En una entrevista para Enfoque Directo, Santos Ruíz Juárez, presidente de la Junta Vecinal San José, comenta que se unieron como comunidad para hacerle el préstamo de la losa a la institución, con el fin de que sus niños y niñas puedan seguir con su educación en la mejor condición posible.

«Todos estuvimos de acuerdo porque beneficia a los niños y a toda la comunidad», comenta don Santos.

Lamentablemente, los módulos prefabricados solo funcionaron sin imprevistos medio año. Las fuertes lluvias en el primer cuatrimestre del año 2023 provocaron el colapso de las aulas, quedando inundadas en su totalidad y, por consecuencia, inutilizables. Los estudiantes, sin embargo, debían empezar sus clases según lo programado por la Dirección Regional de Educación Piura. ¿La solución? los niños iniciarían sus clases bajo la sombra de los árboles.

«Teníamos que llevar sillas de nuestras casas, no podíamos sentarnos en el piso», me cuenta entre risas Jairo. Menciona también que se le dificultaba un poco por la tierra y el peso de la silla. «Como no teníamos mesas, era difícil escribir en nuestros cuadernos», comenta Dayana esta vez. Finalmente, pregunto qué hacían cuando querían ir al baño. Ariana me lo explica de forma simple: «íbamos a alguna casa cercana. Ellos nos dejaban usar sus baños».

Observo a los niños frente a mí, su rostro es risueño mientras me cuentan su experiencia aprendiendo al aire libre. Mencionan las cosas que no les gustaron de esta forma de estudiar: el sol, la tierra y los mosquitos les causaron incomodidad.

No obstante, cuando pregunto si hubieran preferido tener clases de forma remota, ellos son firmes al decir que estudiar bajo los árboles fue mejor. «No nos gusta virtual, no aprendemos mucho. En presencial tenemos más cercanía con la profesora, confianza para preguntarle más cosas», concuerdan los infantes.

Mi conversación con los menores ha terminado, Anita me espera en el salón de clase de primer grado. Al ingresar, me percato de la presencia de los docentes de la institución: son ocho en total, seis de Sullana y dos de Cerro Mocho, nombre con el que se le conoce al distrito de Ignacio Escudero.

A medida que la charla avanzaba, me enteré de una perspectiva diferente a la de los infantes. Los maestros, al ser la mayoría de Sullana, deben realizar un trayecto de más de una hora para llegar a su centro de trabajo. Con las lluvias, esto se complicaba. Desde el tema económico con los pasajes, hasta su seguridad física al viajar: cuando llovía, una quebrada impedía el paso al centro poblado.

Los salones prefabricados fueron refaccionados luego de un llamado de auxilio a la ARCC, realizado por la directora Anita López; y se dictaron clases remotas durante los días que duraron los trabajos de reparación. Lamentablemente, los retos continuaron: es muy difícil dictar una clase en los salones prefabricados, el sonido se filtra entre aulas y genera distracción y confusión en los alumnos.

La delgadez del material de los salones prefabricados genera que el ruido se filtre de una clase a otra. Los docentes deben batallar para que los estudiantes permanezcan concentrados en la clase y no en lo que escuchan de los salones vecinos. / Foto: Samuel Gamio Parrilla

La emergencia sanitaria por el dengue

Luego de las fuertes lluvias, otro mal alertó a los peruanos: el dengue. El 18 de febrero, el Ministerio de Salud (Minsa) anunció que se realizaría una declaratoria de emergencia sanitaria por los contagios de dengue. Finalmente, el 23 de febrero, se publicó el Decreto Supremo que declara en Emergencia Sanitaria por brote de dengue en 59 distritos de 13 departamentos del país.

Las goteras y el agua empozada en varias partes de la losa deportiva, resultado de las lluvias, fueron y siguen siendo focos de dengue y otras enfermedades relacionadas al agua de las lluvias. Niños y adultos se encontraban expuestos.

«Acá en el distrito hay un aumento de los casos de dengue y enfermedades relacionadas con las lluvias. […] Soy testigo de que al Centro de Salud de Ignacio Escudero llegan todos los días madres con sus hijos con síntomas de diarrea y fuertes fiebres», manifiesta José Pedro Grana, docente con 38 años laborando en la I.E San José.

El departamento de Piura es, actualmente, uno de los más afectados por esta epidemia. El panorama en los hospitales es desolador: escasez de medicina, falta de camillas y poco personal médico. Según datos de la Oficina de Epidemiología de la Dirección Regional de Salud Piura (Diresa Piura), hasta el 27 de junio se tenían más de 50 mil casos confirmados y probables de dengue tan solo en la región. El número de fallecidos se elevó a 112 al momento del cierre de este informe.

Según la Dirección Regional de Educación Piura (DREP), se estima que más de 29 mil estudiantes han contraído la enfermedad y 20 de ellos lamentablemente fallecieron. Así mismo, se reporta más de tres mil docentes enfermos de dengue. Ante esta situación, la DREP emitió un comunicado donde se anuncia las clases virtuales, como medida preventiva, desde el martes seis hasta el viernes 16 de junio. Por su parte, para frenar el avance de la enfermedad, el Gobierno Regional viene llevando a cabo campañas de fumigación en toda la región.

El dengue, enfermedad propagada por el mosquito Aedes aegypti, se ha convertido en una epidemia en Piura. La cifra de contagiados y fallecidos crece cada día. / Imagen creada con inteligencia artificial. Microsoft Bing.

¿Por qué se retrasó la obra del colegio San José?

¿Qué te gustaría ser cuando seas grande?, pregunto a los tres niños que me acompañan. Parecen pensarlo un poco, pero sus respuestas no tardan en llegar. «Yo quiero ser futbolista», comenta Jairo con un poco de timidez. Estamos reunidos en uno de los salones de clase junto a sus compañeras: Dayana, quien menciona que le gustaría ser científica, y Ariana, quien se inclina más por la repostería.

Así como Jairo, Dayana y Ariana, decenas de niños que reciben educación en esta institución, tienen sueños, los cuales podrían verse frustradas por la situación actual. La obra paralizada y sin culminar les impide, por ejemplo, poder acceder a la infraestructura que les podría permitir hacer deporte libremente, tener un laboratorio de ciencias o una cocina donde poder tener talleres de repostería.

Los niños y niñas de San José no pueden jugar debido a las reducidas dimensiones del patio en su colegio, así como a los charcos de agua, resultado de las lloviznas constantes. / Foto: Samuel Gamio Parrilla

Sin embargo, la situación de este colegio no es aislada. Para mayo de 2021, las obras en las 15 instituciones pertenecientes al paquete 1 de intervenciones en modalidad G2G fueron paralizadas. En el caso específico de la I.E N° 20509 San José, esta quedó con un 19% de avance: solo se habían realizado trabajos de demolición y remoción de suelo.

Problemas de financiamiento

En enero de 2021, la empresa peruana JE Construcciones Generales S.A suscribió un contrato NEC con la ARCC, en el marco del convenio G2G para la reconstrucción de 15 colegios afectados por el fenómeno de El Niño en 2017, en la región de Piura.

Esta empresa, junto a las empresas subcontratistas para cada institución, debieron entregar las obras culminadas entre agosto y septiembre del 2021. Lamentablemente, la obra se paralizó de forma inesperada en mayo del mismo año: JE Construcciones presentó problemas financieros que los forzaron a romper la cadena de pagos con los subcontratistas ejecutores.

En términos sencillos, las obras no podían continuar si las subcontratistas no contaban con el dinero para continuar costeando todos los gastos. Esta falta de dinero se debió exclusivamente a los problemas financieros que JE Construcciones presentó.

Ahora, la pregunta es la siguiente: ¿a qué de debieron estos problemas financieros? Ernesto Bahamonde, ingeniero y ex responsable de Oficina Técnica para JE, explica que se debió al incremento del coste de las obras, saliéndose del presupuesto estimado y duplicándolo.

«Supongamos que tenemos 150 millones de soles como presupuesto inicial, sin embargo, este con el tiempo se duplicó. A nosotros se nos daba un adelanto directo, pero por los 150 millones, no por los 300 millones. Nos vimos ante un déficit en el flujo de caja», explica Bahamonde.

A pesar de esto, no todo fue un camino sin salida. Según el ingeniero, fueron algunas de las subcontratistas, las que contaban con un alto respaldo financiero, las que continuaron con los trabajos. El 4 de julio de 2022, Robert López, entonces Director ejecutivo de la ARCC, anunció la reactivación progresiva de las obras de reconstrucción. Se pagaría directamente a los subcontratistas para garantizar la ejecución de los proyectos.

Robert López, ex Director ejecutivo de la ARCC, conversó con autoridades y representantes de Piura para dar informes sobre la reactivación de las obras. / Foto: ANDINA

López explicó que 11 de los 15 colegios reinician obras a partir de la tercera semana de julio de 2022; y los otros cuatro, a comienzos de agosto del mismo año. Sin embargo, esta promesa no se cumplió. La obra en el colegio San José, parte del grupo que iniciaría en agosto, se reactivó en mayo de 2023.

Esto debido a que, en una tardía gestión, la ARCC realizó recién el 29 de septiembre de 2022 el Roadshow (reunión para contactar con inversores potenciales) para la presentación de proyectos de cinco planteles educativos, todos pertenecientes al paquete 1. El objetivo de este evento fue licitar la construcción del porcentaje faltante en los proyectos.

Las cinco instituciones consideradas fueron las siguientes: I.E 14790 María Ignacia García en Sullana, I.E 20509 San José en Ignacio Escudero, I.E 14924 Daniel Alcides Carrión en Tambo Grande, I.E 14642 en Morropón, y el Colegio Técnico de Aplicación en el distrito de La Arena, en Piura.

Este retraso en las gestiones fue sentido por los padres, madres y maestros del colegio San José. En conversación con Enfoque Directo, los docentes comentaron que sintieron la ausencia de la ARCC, la desorganización la gestión y una falta de atención a sus pedidos. Todo esto lo expresaron en las manifestaciones que realizaron: una en agosto del año pasado, frente a la oficina de la Reconstrucción con Cambios en Piura; y la otra en el frontis de la obra paralizada a inicios del presente año.

«Hago un llamado a las autoridades de la reconstrucción con cambios, a que no nos abandonen. Queremos continúen en comunicación con nosotros para poder ver terminado nuestro colegio», declaró Anita López para el medio El Regional Piura.

Enfoque Directo intentó ponerse en contacto con representantes de la ARCC, no obstante, hasta el cierre de este informe no recibimos respuesta alguna.

En agosto de 2022 padres, madres y docentes de la I.E San José se manifestaron en el frontis de las oficinas de la ARCC en Piura, exigiendo el reinicio de la reconstrucción del colegio en Ignacio Escudero, Sullana. / Foto: Cutivalú

Avance y gestión del Plan Integral de la ARCC

Actualmente, la Reconstrucción con Cambios contempla 1500 intervenciones en el sector educación en las 13 regiones afectadas por el fenómeno de El Niño en 2017. Del total, 840 instituciones están culminadas, mientras que 660 continúan en reconstrucción.

Piura, con 506 colegios, Ancash, con 359, y La Libertad, con 291, son los departamentos con el mayor número de intervenciones. Estas 3 regiones concentran el 77.07% de las obras de reconstrucción. En el caso específico de Piura, de las 506 obras, 261 están terminadas, mientras que 245 todavía continúan en estado de reconstrucción.

¿Qué se espera para los próximos meses?

«Ya quiero volver a usar el otro colegio», Ariana me dice, tímida. Con «el otro colegio» se refiere al plantel que está en reconstrucción: ella espera poder terminar su primaria en su colegio completamente restaurado. Dayana, por su lado, no podrá: este año termina la primaria. Al ser una institución educativa solo para los niveles de inicial y primaria, los niños y niñas continúan la secundaria en un colegio cerca del caserío.

Martes 2 de mayo del 2023. Anita López está un poco ajetreada el día de hoy, debe salir muy temprano hacia Cerro Mocho; me comenta muy alegre que el día de hoy iniciarán nuevamente con los trabajos de reconstrucción en su colegio. La empresa uruguaya Berkes Construcción y Montajes S.A Sucursal Perú son las responsables de entregar la obra terminada.

El presupuesto actual de la obra supera los 14 millones de soles, el doble de la inversión inicial, la cual fue de siete millones. El plazo de ejecución se estima en 263 días, aproximadamente nueve meses calendario. Don Santos Ruíz comenta que, como comunidad, esperan que su colegio sea entregado en diciembre; esto debido a que la gestión con Berkes inició desde el 15 de marzo del presente año.

De acuerdo con el plazo establecido para la finalización de la obra, los escolares de la I.E San José podrán disfrutar su nuevo colegio en diciembre de 2023. / Foto: Samuel Gamio Parrilla

Enfoque Directo intentó contactarse directamente con representantes de Berkes o la empresa subcontratista, sin respuesta alguna. No obstante, obtuvimos acceso a breves declaraciones de uno de los ingenieros a cargo de la obra. Él explica, de forma general, que la estrategia para la realización del proyecto es dar cumplimiento estricto a la ejecución de actividades contempladas en su ruta crítica.

Para lograr este objetivo contemplan asociarse con empresas que les permitan garantizar un buen desarrollo de la obra, con el uso de materiales, equipos, tecnología y personal calificado y capacitado.

Por otro lado, Ernesto Bahamonde explicó a este medio que una edificación de estas características debe cumplir estándares internacionales y nacionales; estándares planteados de forma que garanticen seguridad a la población, a pesar de las circunstancias que pudieran afectar en el lugar: sismos, inundaciones, etc.

En otras palabras, la institución, aparte de funcionar como plantel educativo, debe ser apta para funcionar como albergue en caso de algún desastre natural o emergencia.

Así luce la entrada al colegio San José, al 30% de avance en su reconstrucción. La empresa uruguaya Berkes Construcción, en conjunto con Montajes S.A Sucursal Perú, son las responsables de entregar la obra culminada. / Foto: Samuel Gamio Parrilla

Viernes 2 de junio del 2023. He vuelto a San José, el clima de hoy es más frío que de costumbre. Anita me acompaña nuevamente, dice que los padres de familia le informan que ha lloviznado un poco. Al llegar me fijo que la obra de su colegio está más avanzada. «Estamos siendo optimistas, la semana pasada tuvimos una reunión y me informaron que la obra ya se encuentra en un 30%», menciona motivada la maestra.

El caso del colegio San José es similar a muchos otros casos que existen en Piura y en todo el país. Miles de niños y niñas llevan casi tres años a la espera de poder tener clases en sus nuevos y remodelados colegios. Esta situación solo refleja un flagelo presente en la sociedad peruana: promesas rotas y gestiones deficientes por parte del Estado y las empresas ejecutoras. El panorama es incierto. Los trabajos de reconstrucción debieron culminar en 2021 pero aún continúan en progreso y ahora están por enfrentar un nuevo reto: las lluvias en octubre del anunciado Niño Global.