Por: Almendra Ruesta, Tatiana Castillo y Nixxi Córdova

VOL. 2 P.1: MOLDES Y LA EXPLORACIÓN DE LOS SONIDOS

Moldes nació en el 2007 pero lanzó su primera producción musical tres años después. Los miembros de la banda han experimentado con diversos géneros y sonidos a lo largo de los años y ahora se mueven cómodos bajo la etiqueta del pop noise.

“Hacemos música melódica, pero a la vez ruidosa”, señala la vocalista y compositora de Moldes, Katya de la Cruz.

La artista explica que sus canciones suelen adoptar la estructura propia del pop, pero, a la par, cuentan con sonidos generados por objetos distintos a los instrumentos musicales tradicionales.

Proceso creativo musical 

Katya responde contundente al ser consultada sobre las dificultades que supone el trabajar desde el encierro: “En el Perú la música siempre ha sido una constante carrera de retos, pero tenemos que ver cómo arreglárnoslo”.

Con el afán de superar estos obstáculos, Moldes se hizo de herramientas digitales para disminuir al máximo la distancia al momento de componer su próximo disco. A pesar de ello, el proceso no estuvo exento de dificultades.

“Personalmente se me hace muy difícil”, explica la cantante; quien considera que, el trabajar entre dos o más personas en la creación de un disco, requiere de un mirar de cerca al otro para entender sus propuestas y dar a entender las propias. Katya percibe este mirar limitado por la pantalla y la virtualidad.

El final de la cuarentena obligatoria permitió a los miembros de Moldes reunirse una vez más. Convivieron durante más de una semana, con los protocolos de seguridad necesarios, para afinar aquellos aspectos que quedaron pendientes.

“La idea es lanzar un single en el mes de enero y el disco en febrero”, comenta.

Experiencia embotellada

Moldes, por ahora, prefiere mantenerse alejado de las transmisiones en vivo. Katya indica que aún se encuentran buscando la forma de convertir este recurso en una experiencia mucho más cercana a la de un concierto.

“Extrañamos muchísimo tocar en vivo”, reflexiona.

Sin embargo, la cantante reconoce que el lanzar un single y recibir un “gracias por esta canción”, aún mantiene viva la conexión entre público y artistas, que se vio pausada durante este 2020.

Escucha la canción Los Olivos de Moldes, aquí: 

VOL. 2 P.2: TRANSMISIÓN Y LA TRAVESÍA A SUPERAR

La banda Transmisión cuenta con cinco miembros. Estos jóvenes piuranos, unidos previamente por lazos de amistad, se han incorporado al proyecto musical en sus distintas etapas.

“De la alineación inicial solo somos Jean y yo”, señala Arturo, vocalista de la agrupación.

Tiempo después se acoplarían Christian Valdiviezo y Jairo García, primera guitarra y bajista, respectivamente. El último en llegar sería el baterista, Gonzalo Ruíz, quien se unió a finales del año 2019 y concretó lo que es Transmisión a día de hoy.

Exploración musical

Luego de ser consultados por el género musical que identificaba a Trasmisión, Arturo, uno de sus miembros fundadores, comenta que evitan establecerse límites y, es ese esfuerzo, lo que les dificulta el autodefinirse.

Por ello, para responder esta pregunta, el vocalista cede el espacio a sus oyentes. Arturo rememora los comentarios que le han hecho a lo largo del tiempo; algunos señalaban que hacían Post Punk, otros se decantaban por el Indie o el Pop Rock.

Aunque el artista reconoce en la producción inicial de la banda el trazo de Joy Division, considera que, tras el ingreso de nuevos integrantes, sus canciones fueron mutando y  bebiendo de diversas fuentes.

Esta curiosidad por la música y el desinterés por lo constante, llevó a los cinco miembros de Transmisión a idear un disco que pretende abordar diversos  géneros musicales, “casi como si escucharas a distintos artistas”.

Sintetizadores y castañuelas, flamenco e Indie, son algunas de las palabras que deja caer Arturo durante la descripción de lo que será su próximo proyecto.

“Trabajamos así porque nos nace”, precisa con aire desenfadado.

Adaptándose

Este 2020 trajo consigo la instauración del distanciamiento social. La pandemia del COVID-19 cerró bares y escenarios. Frente a esta situación, los artistas, como muchos otros, se trasladaron a las redes sociales, las que ahora fungen de ventana al mundo.

Transmisión también dio un paso hacia el espacio público virtual y ha generado contenido para sus seguidores. Ya que lo suyo no son las transmisiones, Jairo, el bajista, señala que optaron por lanzar video lyrics o covers, que les permitieran mantener el contacto con sus oyentes.

También formaron parte VH Fest. La invitación a participar en este festival en línea, que acoge a bandas peruanas de alcance nacional, les incentivó a seguir trabajando.

El cantante considera esta experiencia, junto a la difusión de una de sus canciones en Radio Nacional, como un paso importante hacia el reconocimiento de la escena musical norteña.

Al fundar Transmisión, Arturo buscaba crear una agrupación que tuviese proyección nacional e internacional.

“Que (la gente) mirara al Perú y que lograran encontrar artistas nuevos”, resalta.

Esta visión va de la mano del tradicional, y muchas veces esquivo, sueño de todo artista: vivir de aquello que ama.

Escucha Sonares de Transmisión, aquí: 

VOL.2 P.3: GIORGIO, LOS INVISIBLES Y EL FANTASMA

Tiempo después de que la agrupación de la que formaba parte se disolviera, Giorgio Dellepieane decidió ingresar al mundo de la música en serio.

Tras comentarle sus planes a un amigo, este, en un tono burlón desprovisto de malicia, le consultó por los miembros de su banda o si sería, por el contrario, Giorgio y los invisibles.

Este comentario, dicho a la ligera, terminó nombrando al proyecto musical que iniciaría en el año 2011.

Música hecha a la medida

El artista señala, con seguridad, que procura hacer música que lo satisfaga. Sus composiciones se nutren de sus vivencias y suele tener como guía el hacer aquello que le gustaría escuchar.

Giorgio aclara que no está interesado en generar música comercial o seguir tendencias que le faciliten llegar a un público más amplio. Estas afirmaciones se alejan del elitismo rancio que adoptan algunos músicos frente a lo popular y retratan lo que es un hecho: el cantante no pretende obtener ingresos monetarios con su proyecto.

“Puedo sonar un poco egocéntrico al decir esto, pero considero importante ser auténtico y, en mi caso, el serlo implica hacer música que se adapte a mis gustos”, comenta.

Los Invisibles

Para el 2018, Giorgio aún se mantenía como la única constante. Tal y como lo dice su nombre, los invisibles eran diversos músicos que iban rotando cada cierto tiempo en la banda.

Luego, durante un concierto, el cantante conocería a los Chaviers, quienes aceptarían su propuesta y se unirían a él.

“Desde la primera canción que tocamos juntos pareció como si lo hubiéramos hecho toda la vida”, explica.

Crecimiento inesperado

A Giorgio y los invisibles, les tomó por sorpresa el aumento de seguidores que obtuvieron tras el lanzamiento del sencillo “Fantasma”.

Por ello, Dellepieane considera que el año 2020 no ha sido uno tan malo para su proyecto musical.

En cuanto a los obstáculos a superar, el cantante señala que están adquiriendo todos los implementos necesarios para realizar un concierto en línea.

“Ahora es mucho más costoso el realizar una presentación, por eso debemos escoger con cuidado nuestras oportunidades”, asegura.

Escucha Fantasma de Giorgio y Los Invisibles, aquí: 

El Antídoto Vol.2

¿Preparado para experimentar? Conecta tus auriculares y disfruta esta selección de música con lo mejor de Moldes, Transmisión y Giorgio y los invisibles.